El precio de la nostalgia

Eso de ser extranjero no siempre es fácil. Hay muchas cosas que uno echa de menos de su terruño. Ayer se hicieron 6 años desde que me bajé del avión, llegando al país que sería mi nuevo hogar. Este tiempo que he vivido aquí ha sido genial.

Sin embargo, volviendo al tema de la nostalgia, hay cosas que pegan. Una de ellas, y creo que es la que más afecta al inmigrante, es la comida. Si, eso que en nuestro país de origen dábamos por sentando, los sabores y olores tan típicos y tradicionales, se vuelven un objeto lejano y anhelado en tu nuevo hogar. Hay alternativas y sucedáneos, pero nada como lo “original”.

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Martes de Lluvia

Hoy el día amanece gris gris. Es un fastidio. Vamos, me gusta la lluvia, y me gusta un día despejado, pero no esto a medias. Si va a llover, que llueva de una vez, que es agradable la lluvia, o que se despeje.

Hoy toca comer sushi, para variar un poco los restaurantes de siempre. Sentará bien porque estoy a un día de las vacas de este año y ya cuento los días para el viaje. Also, me estresa otra vez el puto examen que me toca el viernes y ya me tiene de mal humor el asunto. En fin, a ver si esta vez no tengo tan mala fortuna.

Leo las noticias de Venezuela, y veo como cada vez es más grande la espiral de autodestrucción a donde se dirige mi país. Me da mucha pena, pero a la vez, cada día me siento más y más afortunado de no tener que vivir más ese padecimiento. Y pensar que Venezuela durante muchísimo tiempo fue envidia a nivel mundial por todo lo que podía ofrecer. ¿En que punto el país dio el giro equivocado?

Me piro a seguir currando. El break de 5 minutos para despejar la mente se ha acabado

De regreso, por un rato

Exactamente un año y medio después de mi última entrada escribo algo. Espero que no pase otra vez un año y medio para volver a postear. En fin

No es fácil irte de tu país a vivir a otro lado, y uno pensaría que volver es fácil, pero no lo es si a ese lugar al que vuelves es a Venezuela.

Ya hace más de tres años que migré de Venezuela para España, y había visitado una vez el país en las navidades de diciembre de 2009 a 2010. Ahora he vuelto, esta vez por trabajo, pero se aprovecha la oportunidad para visitar a la familia que creo es lo único que me ata al país aún, y debo decir que honestamente no ha sido fácil volver.

Me explico, por motivos de trabajo me ha tocado volver al país a Certificar una aplicación corporativa que se está implantando en varios bancos de la región y como soy Venezolano, pues cuando tocó el momento era natural que saliera elegido, aunque por poco no vengo, eso es otra historia. Total que me toca venir, con gastos pagos un mes a hacer la prueba de certificación de la herramienta, y yo con alegría me dispongo a pasar un tiempito aquí.

Ya desde el momento en que me monto en el avión la cosa se ve mal. Es que cada vez me convenzo más que el principal problema de Venezuela son los venezolanos. En el avión, la gente parece que nunca hubiese tomado “whisky” gratis, porque algunos hasta antes de despega ya se habían pegado 4 tragos, en la cabina un escándalo, un celular con reguetón, otro baboseándose a la azafata con el típico “mami, y para mi no me das más nada?” sin caer en cuenta que en Business todo está incluido, pero es esa gula por lo “gratis que da pena ajena”.

En fin, luego de un vuelo increíblemente incómodo por culpa de la aerolína, Air Europa, llego a Maiquetía y el choque de realidad es horrible. No entraré en detalles porque creo que ya todos sabemos de que va la cosa: Militares mal encarados que amedrentan a la gente, funcionarios de inmigración atorrantes, colas aunque seas Venezolano, 1 hora para recoger el equipaje, en fin. Afuera, nada más salir, los Zamuros preguntándote si vendes euros o dólares.

En fin, que el hecho de uno entrar ya tiene en la frente la estampa de “extranjero o turista tonto” al que todos tienen que explotar

En fin, he visto a la familia y he pasado buenos momentos. Sólo por eso ha valido la pena el viaje. Me alegró muchísimo ver a mis abuelos, y me entristeció mucho más no ver a mi tío Franco, a poco más de un año de su muerte. Las cosas qe uno tiene que asumir cuando emigra. Pasar luego otro fin con mis suegros ha sido chévere también. Ver a mi madre y a mi hermana ha sido priceless, porque a pesar de todo mi familia es esa y es lo que más valoro en este mundo junto a mi esposa.

En fin, alegrías a parte, ya a la segunda semana las ganas de irme no eran normales. ¿Porqué? Empecemos por lo CAAAAAROOO que está todo… he dicho que las cosas están caras? pues si! Carísimas! me sorprende lo caro de todo, y como se lo clavan al consumidor. De pana no se como la gente hace para sobrevivir, porque de pana es eso, sobrevivir, luego la calle, la gente, los malandros, la inseguridad, ya estaba acostumbrado a vivir en comodidad y seguridad y ahora esa zozobra con la que se anda en la calle no es vida.  Nada sirve, las calles hechas un asco. Pensaba que al menos encontraría las cosas igual, pero es cada vez todo está peor, incluído el desabastecimiento y demáses.

En resumidas cuentas, esto ha sido sólo hotel-trabajo-familia y más nada, porque ni pa’la playa provoca ir con lo grave que está todo. Estar aquí me hace sentir pena por lo que han hecho con mi lindo país y me hace sentir afortunado de poder tener a mi familia y criar a mis futuros hijos en un lugar seguro, porque lo que comento, la sensación de sentirse seguro, valga la redundancia, no tiene precio, y aunque echo de menos muchas cosas, ya mi hogar está al otro lado del charco y extraño mi hogar, porque el hogar al final es eso no? el lugar donde estás a gusto con tu familia.

En fin, no salió lo que pensaba escribir pero algo tenía que poner luego de un año y medio sin postear.

 

 

 

Ramdomness

Si, cambién el título del blog, me gustó el título que me dieron y bueno, lo acepto… jeje

Ok, a entrar en materia…

Durante la última semana, obviamente gracias a la fiebre del concierto que está por venir, he estado escuchando el nuevo disco de U2 (Se pronuncia “yutu” ¬_¬ ), No Line on the Horizon y debo decir que bastante bueno. Definitivamente no puedo creerle a la gente, se quejan mucho siempre y al final es cuestión de gustos. El disco me parece excelente. He leído sólo un par de comentarios de panas que no les gustó, pero a mi me ha parecido muy bueno. Hay un par de canciones leeeeeeeeeentas y sosas, como Cedars of Lebanon, que aburren, pero de resto el disco es muy movido y agradable de oir. Me recuerda al U2 pre-Joshua Tree, tiene canciones que evocan The Unforgettable Fire o Rejoice, y sin embargo tiene un feeling moderno. Es un disco en el que siento cierta carga de nostalgia, pero progresando a la vez. En fin, los panas saben reinventarse como siempre. Lo escuché porque bueno, era el nuevo disco, y además si voy a ir al concierto de la próxima gira, debería al menos conocer las nuevas canciones, aunque para mi las favoritas estén entre el año 88 y el 93, entre Joshua Tree y Zooropa. En fin, mientras oiga en vivo cosas como One, Who’s gonna ride your wild horses, Numb, Stay (Faraway so close), Zoo Station, I still haven’t found what I’m looking for, Where the Streets have no name, With or Without you y Bullet the Blue sky, seré feliz. Pido como que mucho ¿no? Creo que la banda tiene demasiado material para un concierto. En fin, a esperar hasta junio

Siguiendo con la música, hace tiempo, de hecho el año pasado, había comprado Death Magnetic. Nuevamente leí pestes, pero el disco me pareció genial. F..K the others! I’d liked this album and that’s all that matters. Así mismo recién compré Black Ice, el último de AC-DC, aunque aún no lo oigo a cabalidad, pero está muy  pero muy bueno lo que he oído… lástima no podré ir al concierto este año… falta de tiempo T__T

Ah! para uno de mis tres lectores habituales, ya que se que son pocos, estoy en el 24 de Gundam OO, sep, estoy viendo muy poco Anime últimamente, pero Gundam es una que tenía desde la temporada pasada iniciada. Hoy trataré de ver el 25 y  entonces comentamos acerca de ella mi-pana-que-se-cree-es-un-dios-pero-debe-vivir-escuchando-vallenato-en-caracas, jejeje

No voy a descargar temas políticos de Venezuela en este post, la gente debe estar agotada de eso verdad? Sólo comentar que me dejó en shock lo de los comisarios. Que pena. Veo como la situación se recrudece y de verdad cada día doy más gracias al cielo por estar acá. Al menos aquí me siento libre y seguro

Y en otra onda, ha sido interesante pasar los últimos días dando vueltas por la comunidad valenciana conociendo algunos de los pueblitos que rodean Alicante. Villena es nice, Altea y Calpe también lo son. Benidorm, que pensaba era pequeño es grande, comparado a los otros! Tiene unos edificios altísimos, y rompe mucho con la arquitectura que no pasa de 5 pisos que uno está acostumbrado a ver. Eso sí, hacía frio, así que lamentablemente nada de playa ¬_¬. Se sintió agradable tomar nuevamente un carro y tomar carretera otra vez luego de casi un año, cuando me vine. Lo que me hace pensar y comentar en que las carreteras aquí son la geniales! Como provoca manejar en ellas. Eso si, no se puede correr a diestra y siniestra como hacía en Venezuela que iba a 200, srsly, 200, aquí hay que respetar el límite, ya que hay radares que detectan los excesos de velocidad y te pegan multas. ¿Que tal? Lo cómico es que el TomTom, el GPS que alquilé con el coche te dice donde están los radares para que reduzcas la velocidad, pero igual la medida ha ayudado a disminuir un poco los accidentes, según me han comentado.

Y hablando de Semana Santa, vimos el miércoles una procesión por el centro de alicante, en la Rambla, donde las Cofradías desfilan a sus santos, es muy bonito el asunto, y es interesante ver la fe que tiene la gente así como la forma en la que cuidan y preservan su cultura y tradiciones. 

En fin, hablé mucho y no hablé nada, pero bueno, algo tenía que escribir. A ver si luego escribo lo de los subtítulos que tengo pendiente desde hace tiempo y que aún no me termino de animar a escribir.

Hasta el dos mil por siempre… Que triste

Sep, esto fue lo que me imagino habrá pensado y le habrá faltado gritar al micomandante luego de los resultados del domingo. Y es que por muy lejos que esté, lamentablemente no me puedo desentender de la política ni de lo que pase en mi Patria.

Es una pena. Al parecer, ya la oposición, ultraviolada, ultrajada, cansada, acepta sin rechistar el resultado “oficial” de entes completamente controlados por el poseso y dicen: “Si, aceptamos el resultado, hubo ventajismo y demás, pero ganaron, nos vemos en la próxima” para que con su voto legitimicen internacionalmente un régimen dictatorial y tiránico en el que pensar diferente se volverá delito de estado. Marquen mis palabras, así será. De hecho, si a un representante del Parlamento Europeo lo expulsan por decir lo que piensan, no me imagino que quedará para los locales.

En resumidas cuentas, hoy me siento bastante triste, deprimido y decepcionado. A estas alturas pensaba que el pueblo Venezolano habría madurado un poco más, pero la dura prueba y el resultado me afirma que no. Lamentablemente, bien dicen que cada pueblo tiene el gobierno que se merece, y Venezuela se merece esa caca mayor definitivamente. Mientras la ignorancia siga mandando nos seguiremos viendo así de mal.

Unos días antes se dio el impase ese de la expulsión del observador del europarlamento, por decir unas declaraciones contrarias a la línea de pensamiento dictatorial, y la nueva arribista revolucionaria, la presi del CNE pide su expuslsión y en menos de lo lleva firmar un papel, el tipo va en formato secuestro Express rumbo al aeropuerto. ¿Qué Tal?

Uno podría pensar que ello podría tener repercusiones diplomáticas de algún tipo, pero eso afirma mi teoría, lo que planteé en un post previo, que Venezuela está sola, como cada país, sólo los mismos Venezolanos podremos resolver nuestros problemas, así que gente, bájense de esa nube de creer que un Mesías, llámese Tio Sam o comunidad internacional acabarán con el poseso, porque mientras él siga comprando simpatías a punta de maletines llenos de billetes verdes, o con un bozal de petróleo, a nadie le importará lo que pase allá adentro

Sad but true, como dicen la canción

Hoy siento angustia por mi familia, que queda allá, lamentablemente, no puedo hacer mucho por ellos más que ayudarles desde la distancia, y esperar por una oportunidad en la cual pueda sacarlos de esa tierra de dictadura, porque lamentablemente, como dicen por allí, eso se lo lleva la pelona.

Muchos dirán que yo, que huí, que de alguna manera es cierto, no debería quejarme, pero es que lo que pase en Venezuela indudablemente me afecta a mi, quiéralo o no.

¿Qué me queda luego de esto? Decepción, tristeza, furia, y al final, resignación, como ha pasado en los últimos 10 años. Lo que me queda es asumir que Venezuela formará parte de mi pasado, y si vuelvo, será con temor, y por cortos períodos de tiempo, no sea que algún día de esos al loco se le ocurra cerrar las fronteras y no dejar salir nuevamente a la gente. Al menos espero que cuando regrese ya tenga otra nacionalidad para no depender sólo de la mía.

Finalmente, un mensaje a aquellos idiotas, porque honestamente no tengo otro nombre para ellos, que se hacen llamar apolíticos, y ni votan ni toman partido, ni una posición, ni se preocupan por que pasa en el país. Cuando te roben el carro, cuando te asesinen a un familiar, cuando los médicos cubanos te malogren a alguien querido, entonces si dirás que este gobierno no sirve verdad? Antes no. Gente como tu, que se desentiende de todo son también culpables de que el mico siga allí, y son culpables de no dar una alternativa a una salida al país.  Ustedes son tan o más culpables que los chabestias porques mientras no los afecte a ustedes no les importa que passa. Pero no se dan cuenta que tienen derecho a vivir en un gran país.

En fin, me voy a rumiar mi rabia. Este post lo terminé dos días luego del lunes, luego de múltiples ediciones y cambios, ya que si ahorita parece fuerte, ni hablar de la primera versión que fue escrita 100% de forma emocional sin un poquito de cerebro ni análisis

Llévatelo!