Category: Social

De regreso, por un rato

Exactamente un año y medio después de mi última entrada escribo algo. Espero que no pase otra vez un año y medio para volver a postear. En fin

No es fácil irte de tu país a vivir a otro lado, y uno pensaría que volver es fácil, pero no lo es si a ese lugar al que vuelves es a Venezuela.

Ya hace más de tres años que migré de Venezuela para España, y había visitado una vez el país en las navidades de diciembre de 2009 a 2010. Ahora he vuelto, esta vez por trabajo, pero se aprovecha la oportunidad para visitar a la familia que creo es lo único que me ata al país aún, y debo decir que honestamente no ha sido fácil volver.

Me explico, por motivos de trabajo me ha tocado volver al país a Certificar una aplicación corporativa que se está implantando en varios bancos de la región y como soy Venezolano, pues cuando tocó el momento era natural que saliera elegido, aunque por poco no vengo, eso es otra historia. Total que me toca venir, con gastos pagos un mes a hacer la prueba de certificación de la herramienta, y yo con alegría me dispongo a pasar un tiempito aquí.

Ya desde el momento en que me monto en el avión la cosa se ve mal. Es que cada vez me convenzo más que el principal problema de Venezuela son los venezolanos. En el avión, la gente parece que nunca hubiese tomado “whisky” gratis, porque algunos hasta antes de despega ya se habían pegado 4 tragos, en la cabina un escándalo, un celular con reguetón, otro baboseándose a la azafata con el típico “mami, y para mi no me das más nada?” sin caer en cuenta que en Business todo está incluido, pero es esa gula por lo “gratis que da pena ajena”.

En fin, luego de un vuelo increíblemente incómodo por culpa de la aerolína, Air Europa, llego a Maiquetía y el choque de realidad es horrible. No entraré en detalles porque creo que ya todos sabemos de que va la cosa: Militares mal encarados que amedrentan a la gente, funcionarios de inmigración atorrantes, colas aunque seas Venezolano, 1 hora para recoger el equipaje, en fin. Afuera, nada más salir, los Zamuros preguntándote si vendes euros o dólares.

En fin, que el hecho de uno entrar ya tiene en la frente la estampa de “extranjero o turista tonto” al que todos tienen que explotar

En fin, he visto a la familia y he pasado buenos momentos. Sólo por eso ha valido la pena el viaje. Me alegró muchísimo ver a mis abuelos, y me entristeció mucho más no ver a mi tío Franco, a poco más de un año de su muerte. Las cosas qe uno tiene que asumir cuando emigra. Pasar luego otro fin con mis suegros ha sido chévere también. Ver a mi madre y a mi hermana ha sido priceless, porque a pesar de todo mi familia es esa y es lo que más valoro en este mundo junto a mi esposa.

En fin, alegrías a parte, ya a la segunda semana las ganas de irme no eran normales. ¿Porqué? Empecemos por lo CAAAAAROOO que está todo… he dicho que las cosas están caras? pues si! Carísimas! me sorprende lo caro de todo, y como se lo clavan al consumidor. De pana no se como la gente hace para sobrevivir, porque de pana es eso, sobrevivir, luego la calle, la gente, los malandros, la inseguridad, ya estaba acostumbrado a vivir en comodidad y seguridad y ahora esa zozobra con la que se anda en la calle no es vida.  Nada sirve, las calles hechas un asco. Pensaba que al menos encontraría las cosas igual, pero es cada vez todo está peor, incluído el desabastecimiento y demáses.

En resumidas cuentas, esto ha sido sólo hotel-trabajo-familia y más nada, porque ni pa’la playa provoca ir con lo grave que está todo. Estar aquí me hace sentir pena por lo que han hecho con mi lindo país y me hace sentir afortunado de poder tener a mi familia y criar a mis futuros hijos en un lugar seguro, porque lo que comento, la sensación de sentirse seguro, valga la redundancia, no tiene precio, y aunque echo de menos muchas cosas, ya mi hogar está al otro lado del charco y extraño mi hogar, porque el hogar al final es eso no? el lugar donde estás a gusto con tu familia.

En fin, no salió lo que pensaba escribir pero algo tenía que poner luego de un año y medio sin postear.

 

 

 

Tiempo de Cambios

Durante algún tiempo intenté al menos postear algo una vez al mes en el blog, pero eso fue imposible. Creo que realmente no me sentía motivado a escribir, o cada vez que venía una idea interesante, si no la atacaba en el momento, pues simplemente luego me daba pereza escribirla. Supongo que es lo bueno del microblogging, cosas como el twitter, y demáses, te permite darle salida a esas ideas al momento, no que sea mi caso, igualmente, pero en fin, a lo que iba, que puede que sea extenso, o no, ya veremos como va cuando vaya saliendo

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10 Cosas

Hace tiempo que no escribía nada. Ya saben, aquello de la sequía de ideas o falta de inspiración (o flojera extrema como ocurre siempre en mi casa) siempre atenta contra la continuidad de mis posts. Sin embargo, cuando uno menos lo espera, se le ocurre una idea tonta, o no tanto, todo depende del que lo lea, para escribir algo, así que aquí va esto que pensé hoy en el camino.

Hoy ya tengo casi un año y medio desde que me vine a vivir a España. La adaptación ha esta nueva sociedad no ha sido tan fuerte como pensé que pudo haberlo sido, supongo que por aquello de que venimos de aquí, y es que básicamente entre la gente me siento casi en casa en ocasiones. Sin embargo, hay, para mi, cosas buenas y cosas malas.

Así pues, la idea, a continuación, 10 Cosas que odio de España, y como no todo es malo, también 10 cosas que me gustan de España

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Hasta el dos mil por siempre… Que triste

Sep, esto fue lo que me imagino habrá pensado y le habrá faltado gritar al micomandante luego de los resultados del domingo. Y es que por muy lejos que esté, lamentablemente no me puedo desentender de la política ni de lo que pase en mi Patria.

Es una pena. Al parecer, ya la oposición, ultraviolada, ultrajada, cansada, acepta sin rechistar el resultado “oficial” de entes completamente controlados por el poseso y dicen: “Si, aceptamos el resultado, hubo ventajismo y demás, pero ganaron, nos vemos en la próxima” para que con su voto legitimicen internacionalmente un régimen dictatorial y tiránico en el que pensar diferente se volverá delito de estado. Marquen mis palabras, así será. De hecho, si a un representante del Parlamento Europeo lo expulsan por decir lo que piensan, no me imagino que quedará para los locales.

En resumidas cuentas, hoy me siento bastante triste, deprimido y decepcionado. A estas alturas pensaba que el pueblo Venezolano habría madurado un poco más, pero la dura prueba y el resultado me afirma que no. Lamentablemente, bien dicen que cada pueblo tiene el gobierno que se merece, y Venezuela se merece esa caca mayor definitivamente. Mientras la ignorancia siga mandando nos seguiremos viendo así de mal.

Unos días antes se dio el impase ese de la expulsión del observador del europarlamento, por decir unas declaraciones contrarias a la línea de pensamiento dictatorial, y la nueva arribista revolucionaria, la presi del CNE pide su expuslsión y en menos de lo lleva firmar un papel, el tipo va en formato secuestro Express rumbo al aeropuerto. ¿Qué Tal?

Uno podría pensar que ello podría tener repercusiones diplomáticas de algún tipo, pero eso afirma mi teoría, lo que planteé en un post previo, que Venezuela está sola, como cada país, sólo los mismos Venezolanos podremos resolver nuestros problemas, así que gente, bájense de esa nube de creer que un Mesías, llámese Tio Sam o comunidad internacional acabarán con el poseso, porque mientras él siga comprando simpatías a punta de maletines llenos de billetes verdes, o con un bozal de petróleo, a nadie le importará lo que pase allá adentro

Sad but true, como dicen la canción

Hoy siento angustia por mi familia, que queda allá, lamentablemente, no puedo hacer mucho por ellos más que ayudarles desde la distancia, y esperar por una oportunidad en la cual pueda sacarlos de esa tierra de dictadura, porque lamentablemente, como dicen por allí, eso se lo lleva la pelona.

Muchos dirán que yo, que huí, que de alguna manera es cierto, no debería quejarme, pero es que lo que pase en Venezuela indudablemente me afecta a mi, quiéralo o no.

¿Qué me queda luego de esto? Decepción, tristeza, furia, y al final, resignación, como ha pasado en los últimos 10 años. Lo que me queda es asumir que Venezuela formará parte de mi pasado, y si vuelvo, será con temor, y por cortos períodos de tiempo, no sea que algún día de esos al loco se le ocurra cerrar las fronteras y no dejar salir nuevamente a la gente. Al menos espero que cuando regrese ya tenga otra nacionalidad para no depender sólo de la mía.

Finalmente, un mensaje a aquellos idiotas, porque honestamente no tengo otro nombre para ellos, que se hacen llamar apolíticos, y ni votan ni toman partido, ni una posición, ni se preocupan por que pasa en el país. Cuando te roben el carro, cuando te asesinen a un familiar, cuando los médicos cubanos te malogren a alguien querido, entonces si dirás que este gobierno no sirve verdad? Antes no. Gente como tu, que se desentiende de todo son también culpables de que el mico siga allí, y son culpables de no dar una alternativa a una salida al país.  Ustedes son tan o más culpables que los chabestias porques mientras no los afecte a ustedes no les importa que passa. Pero no se dan cuenta que tienen derecho a vivir en un gran país.

En fin, me voy a rumiar mi rabia. Este post lo terminé dos días luego del lunes, luego de múltiples ediciones y cambios, ya que si ahorita parece fuerte, ni hablar de la primera versión que fue escrita 100% de forma emocional sin un poquito de cerebro ni análisis

Llévatelo!

Random Thoughs

Dentro de cuatro días se cumplirán cuatro meses desde que salí de Venezuela. Es interesante como uno se acostumbra rápido a otro ambiente, al menos en mi caso ha sido así. Anoche hablaba con Ari, y me contaba de una de sus ex-compañeras de trabajo que recién se fue a vivir a otro país por trabajo también, motivada, como muchos de nosotros a huir del régimen, porque eso es lo que efectivamente hay allá en Venezuela, un régimen que aprieta y aprieta y deja pocos espacios. El caso es que Ari se sintió identificada con un mensajito que mandó su amiga estando en el Avión, en el cual indicaba que no sabía lo difícil que era partir y dejar todo atrás y que la daba mucha nostalgia.

Yo no se porqué, pero en mi caso, no lo sentí así. Desde marzo, cuando recibí la primera llamada para este nuevo trabajo, hasta finales de mayo cuando nos vinimos, lo que tenía era una anticipación, alegría e ilusión por irme que me desbordaba. Quizás me adelanté en muchas cosas, pero en mi caso lo vi como la oportunidad que siempre había esperado y la forma de completar uno de mis pasos en mi plan de vida, uno de mis sueños y grandes anhelos pues.

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