Café – Mi nuevo mejor amigo

Antes de empezar a trabajar no bebía café. No porque no me gustase, que en realidad me agradaba poco, sino porque no me provocaba. En mi casa no lo preparaban, y no sentía la necesidad. Posteriormente cuando empecé a trabajar hace un montón de años, me volví un bebedor de café social. Es decir, el cafecito para el break de mañana y tarde para hablar un rato. Y el de la comida. Llegué a beber hasta tres tazas enormes al día. Continuar leyendo “Café – Mi nuevo mejor amigo”

Algo

Simplemente quería escribir algo, a ver si le quito las telarañas a esto, pero nada que me sale nada. Creo que finalmente esto lo terminaré cerrando. Siempre se me ocurren ideas interesantes , pero al final nunca escribo nada.

Personalmente cambio de proyecto en el trabajo. Cierro un ciclo de 2 años y medios en un proyecto muy interesante en el que aprendí bastante. El proyecto me sirvió, personalmente, creo que para consolidar mi carrera en consultoría aquí en España. Me sirvió para crecer bastante y para aprender mucho del Know-how de este país en un cliente grande, que no pude aprender en mi trabajo previo en Alicante.

Ahora voy a un área mucho más grande que en la que estuve y el reto es mayor. Obviamente acojona un poco, pero siempre el reto está allí. El handicap, según lo veo, es que es un enfoque funcional completamente diferente al que llevo ya 10 años conociendo, por lo que toca meterse mucho con muchas cosas. Sin embargo, creo que poco a poco iré aterrizando las cosas

Verano. TriMarDito Verano. Esta estación la odio y es un asco. Hoy empieza a bajar un poco la temperatura. Hace unos días estábamos en plena ola de calor, provocada por los benditos ( ¿o trimarditos también? ) vientos africanos y llegamos a 40º en Madrid. Esto es calor del que jode. Y jode mucho! De verdad es para morirse. No entiendo como en este pueblo esperan con un ansia esta estación si se la pasa tan mal. Supongo que es por la novedad. En toda su vida, sólo el 25 % de su tiempo tienen “buen tiempo”, el resto es frio y fresco. Es sentir un poquito de calor, y tanto en chicas y chicos llega el botón del “destape”, y aunque no haya playas, así sea en una gramita, se tiran a llevar sol. Yo eso no lo comprendo, pero para ellos, es un anhelo increíble ese “buen tiempo”. Buen tiempo:  eso del buen tiempo creo que es relativo, para mi el frio es mejor y más tolerable. Te abrigas y se te pasa. En el calor me quedo en pelotas y sigo sudando como un desgraciado, con mal humor y nada que se me pasa el calor. El calor me da dolor de cabeza, sudas, te empegostas. Es una tortura. En el frio no sufres nada de eso.

Ya termina el día. Los anteriores han sido jodidos. Hoy he culminado un par de audios y me largo ya. Mañana, cierro un proyecto y el lunes otro, sin vacaciones ni nada.  Hablando de vacas, tengo pendiente de hablar de las vacas tanto de París como las de Holanda y aún no lo hago. Seguro no lo haré. Aunque al menos las fotos debería subir

 

El día que cambió mi nombre

No se exactamente cuando fue, pero debe haber sido por allá en 2008, al poco tiempo de haberme mudado para España.

No hablo del rollo ese que tengo con mi segundo nombre y mi partida de nacimiento, esa descarga la dejaré para otro momento, hablo de mi primer nombre, Oliver, que de alguna manera mutó en otra cosa cuando me vine a vivir a España.

Lo cierto del caso es que me he dado cuenta que aquí la costumbre es decir los nombres de manera abreviada, así por ejemplo, un José Manuel es Josema, un José María es Chema, un Francisco es Paco,  Santiago –  Santi, Eduardo – Edu, y así pare usted de contar. Es interesante y hasta simpático el asunto, y es que el común denominador al acortar los nombres es reducirlos, de ser posible, a dos sílabas. Los hay más cortos, pero vamos, así ocurre.

Así pues, yo que siempre había sido Oliver a secas, mi nombre bien esdrújulo él, en algún momento pasó a ser Oli. Si, así mismo, O L I, más o menos?. Y lo cumbre del caso es que no me había dado cuenta que era así hasta pasado un tiempo que alguien me dijo, sin conocerme mucho, “¿no te importa que te diga Oli, verdad?“, y fue entonces cuando caí que todos me llamaban por la “versión corta” de mi nombre.

Comenzó con los compañeros del trabajo anterior, en Alicante, donde supongo que la confianza y la gran relación laboral y de amistad que teníamos lo propició, pero luego de venirme a Madrid, sucedió lo mismo, Oli para acá, Oli para allá, y ya está. Los jefes, compañeros, incluso los chicos nuevos a los que entreno me llaman así. Me resulta gracioso y simpático, y ya me he dado cuenta que es un tema sociocultural contra el que no discutiré porque simplemente, así son las cosas.

En fin, algunas cosas que tenía por escribir y aprovecho de hacerlo ahora en la hora del almuerzo antes de empezar la tarde de mi último día de trabajo antes de las vacaciones de Semana Santa que como quiero que empiece para irme de viaje.

Tengo pendiente escribir muchas muchas cosas, pero siempre me da pereza, ya veré si me apetece nuevamente escribir con más o menos frecuenci.

Escribir o no escribir… allí está el dilema

Pues nada, hace un tiempo que no escribo, mucho tiempo diría yo, quizás sea que no tengo mucho que contar, ¿o quizás si? No se, a veces me llegan muy buenas ideas para escribir algo y luego al momento de sentarme a plasmarlas me da una flojera increíble el escribir

Quizás sea culpa del puto frio que está haciendo aquí en Alicante lo que me tiene aletargado y a 16 rpm como en los discos viejos esos de los “picós” o “tocadiscos de la abuelita”, jeje.

Dicho sea de paso, el frio aquí no se compara al de otras partes de españa, como por ejemplo Madrid, pero coño! para alguien que viene de un lugar donde todo el año hacen por arriba de 30 º C, pues 11 grados es un frío que me afecta hasta las castañas

En fin, hace poco conversando con los “colegas”, entiéndase panas, de la oficina, caímos en el tema de las películas, y las series, y por asares de la conversación caí en Los Tres Chiflados, que es un vacilón y es uno de mis clásicos preferidos de la comedia. La sorpresa fue que me vieron como gallina que mira sal, porque para mi increíble sorpresa, no sabían quienes eran, y eso me hizo caer en cuenta nuevament de como muchos programas que vi en Venezuela aquí no los dieron, y viceversa.

Uno de mis compañeros me comentó luego que vio un poquíto de un episodio por youtube y le gustó. Para mi los tres chiflados son un clásico de la comiedia de lo absurdo. Curly, Larry y Moe alegraban todas mis tardes cuando niño y luego, cuando no tan niño, también. Lo absurdo de verles dándose golpes a diestra y sieniestra, la característica voz de Curly (nunca me gustó Shemp a pesar de ser el original, hermano de Moe), y traído por los pelos de cada situación me generaban carcajadas imparables. Aún hoy disfruto al verlos. Aquí dejo uno de mis episodios favoritos, Nunca diré Heil otra Vez, una burla a Hitler y su tercer reich.

Y ya, eso es todo por ahora, nuevamente me perderé quien sabe por cuanto tiempo XD

PD – Voy a hacer un experimento con los tags, a ver si efectivamente traen muchas visitas.. mwahahaha