Los Roques: Paraíso en la tierra

Siempre he dicho que creía que Estocolmo era el cielo en la tierra, por aquello del montón de catirotas llamadas inga pendientes de aquello solamente, ahora nada que ver… estoy casado vamos, no puedo seguir diciendo esto… Sin embargo, hablando ahora en serio, desde que regresé de mi luna de miel el miércoles de pasar tres días y dos noches en Los Roques, debo decir honestamente que eso es el cielo en la tierra.

Con todo el asunto de la boda y la mudanza para España, no nos quedó mucho tiempo para arreglar algo grande, nuestra idea original para el matrimonio en 2009 para una luna de miel eran al menos, dos semanas en Europa, sin embargo, Europa será ahora nuestro lugar de residencia, por lo que sólo nos quedaba visitar algo cercano, y en este caso se nos ocurrió Los Roques.

Debo confesar que la reacción original de Ari no fue la mejor, digamos que fue algo como: TU TAS LOCO??, ya que recientemente había pasado lo de la avioneta esa que se estrelló llegando al archipiélago, sin embargo, luego de conversarlo acordamos ir al lugar.

Así pues, me recordé de mi hermanita Adoptiva, Laura Mariño, ahora una flamante agente de viajes, y la llamé para que me cuadrara el paquete, que debo decir quedó bien chévere. En todo caso, nuestro paquete fue un todo incluido con Aerotuy, con paseos a los Cayos en catamarán todos los días, todas las buenas papas incluidas y demás extras

Para empezar debo decir algo: AZUL… Dios, el azul del mar… el color es algo de otro mundo

Los Roques

Debo comenzar hablando del tour. Fueron tres días y dos noches, de lunes a miércoles, en Los Roques. En esos días visitamos varios sitios paradisíacos. En primer lugar, el lunes, llegando, partimos hacia el cayo más lejano de la visita, cayo Krasqui (Todos los nombres de los cayos se han tropicalizado, eso era antes Kraskey), un lugar genial y nuestro primer impacto al visitar los cayos, simplemente de otro mundo

Cayo Crasqui

Fue todo un día en ese cayo, al que llegamos “velereando” en el catamarán, por lo que sólo escuchábamos el mar y el viento mientras navegábamos, una experiencia inolvidable.

La papa nos la sirvieron a bordo del catamarán, arroz y un pescado que estaba demasiado bueno. Allí hicimos snorkeling y estuvo chévere, sin embargo, debo acotar que no fue lo espectacular que me esperaba. Porqué? Pues luego de haber hecho snorkeling en coche, mochima y morrocoy me esperaba algo fuera de lo normal, espectacular, y resultó ser algo regularzón, no había mucha fauna marina que digamos. Lo genial fue el primer día que vimos una tortuga que salió a respirar cuando aún íbamos en el catamarán.

Luego de regreso al Gran Roque para asearnos y cenar en el restaurant de Aerotuy. La comida del restaurant estuvo muy buena, un bufete de lo más resuelto.

Una de las cosas que más nos sorprendió de Krasqui fueron los cerros y cerros y restos de botutos que hay por todos lados, aunque no pudimos comernos ni un sólo botuto ni una simple concha, porque resulta que eso está protegido en el arrecife y no se puede comer nada de eso!!! Joder!!! Y para más, era imposible comernos una langusta porque recién comenzó hace 15 días la veda de la pesca de la misma, la temporada es desde el 1 de noviembre hasta el 30 de abril!!! Aghhh… ni modo…

Al día siguiente, otro cayo, esta vez le tocó al Bajo de Fabián, un banco de arena en mitad del océano entre dos cayos, una vista espectacular. Se trata de una lengüeta de arena de unos 100 metros de largo por unos 5 metros de ancho en forma de cuarto creciente de luna, con un bajo de arena de unos 400 metros de diámetro alrededor. El catamarán te deja cerca y caminas hasta el banco de arena. Es para sentirse sólo uno con la arena y el mar. Ni fotos ni películas le hacen justicia

El Bajo de Fabián

Luego de pasar un rato genial en el Bajo de Fabián le tocó el turno a uno de los cayos más conocidos, Cayo Francisqui Norte, el cual forma parte de un grupo de tres cayos que conforman la formación Francisqui, Francisqui Norte, Francisqui del Medio y Francisqui del Sur. Este cayo también es genial y te permite conocer más de los roques. Mediante un incómodo caminito de arena y restos de coral entre las piedras se llega a una piscina natural en la parte posterior del cayo en el que también hicimos snorkeling. En este caso, estuvo mejor que el día anterior, pero tampoco nada espectacular, casi ni se veían corales. En fin, creo que la publicidad de la tele me engañó

Francisqui Norte

Luego otra buena papa y a disfrutar del cayo, lo recorrimos completo, pasamos por un restaurant que según es el más caro de Los Roques. La vista genial, mucho azul y cuantas tonalidades se imaginaran..

Ese día terminó también de lo mejor, así que al día siguiente nos preparamos para la siguiente visita, Francisqui del medio, otro cayo espectacular que tiene su encanto particular.

Francisqui Medio

Este es otro cayo que tiene una vista genial del gran roque y una bahía genial. Finalmente coronamos el día con una visita a cayo Madriskey, sin embargo aquí no hay fotos, ya que el catamarán ancló lejos de la playa porque había habido mar de fondo y había mucha alga y no se distinguía la profundidad. Para bajar el agua llegaba casi al cuello, por lo que no podíamos bajar las cámaras. Cayo Madriskey se comunica a través de un pequeño itsmo de arena de un metro de ancho con una aldea de pescadores de langostas llamado Cayo Pirata, en el cual, luego de pasar un apestoso cementerio de conchas de botutos, se encuentra una espectacular ensenada protegida por un arrecife en el cual el agua es increíblemente azul y espectacular

Luego, el regreso a Caracas.

De Los Roques me queda una experiencia maravillosa. No las conozco aún, pero no creo que Los Roques tengan nada que envidiarle, salvo las palmeras, a ninguna de esas islas del pacífico. Lo interesante de Los Roques fue que apreciamos un parque nacional realmente conservado, limpio y cuidado. El Roqueño cuida su isla y su archipiélago, y se nota que ha asumido lo que es el turismo ya que viven de ello, y su trato para con el turismo lo demuestra

Es por esto que pensaba, que en el fondo, aunque pueda sonar elitista y pedante, gracias al cielo que ir a Los Roques es económicamente es prohibitivo, ya que si no, el turista venezolano común tendría ese lindo archipiélago hecho un asco. Es que puedo ver a las tipas lavándose el pelo con champú en la playa, haciendo una parrilla en la orilla tirando las latas de cerveza al suelo. Menos mal que eso no pasará aquí. El turista venezolano que va a los roques, en su mayoría tiene consciencia y es educado y cuida lo que tiene, ni hablar de los turistas extranjeros que vienen, que tienen cultura de turismo y si cuidan lo que visitan.

Con respecto a la organización, Aerotuy, todo excelente excepto las camas matrimoniales de la posada, un asco! Eran horribles, no pudimos dormir de lo mala que era la cama. Es lo que deben mejorar. Si van con Aerotuy, no se queden en la posada las palmeras porque las camas son un asco

Algunas fotos, las pueden ver aquí

Este post lo empecé a escribir hace una semana y lo terminé hoy

Un pensamiento sobre “Los Roques: Paraíso en la tierra”

  1. Hola, estoy leyendo tu post de los Roques… Muy bueno!!!

    Pero quisiera saber cuál es tu opinión como tal en cuanto al aseo y la atención de la posada las Palmeras, pues me voy a quedar ahi una noche y no consigo nada que me hable sobre dicha posada.

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