Hasta el dos mil por siempre… Que triste

Sep, esto fue lo que me imagino habrá pensado y le habrá faltado gritar al micomandante luego de los resultados del domingo. Y es que por muy lejos que esté, lamentablemente no me puedo desentender de la política ni de lo que pase en mi Patria.

Es una pena. Al parecer, ya la oposición, ultraviolada, ultrajada, cansada, acepta sin rechistar el resultado “oficial” de entes completamente controlados por el poseso y dicen: “Si, aceptamos el resultado, hubo ventajismo y demás, pero ganaron, nos vemos en la próxima” para que con su voto legitimicen internacionalmente un régimen dictatorial y tiránico en el que pensar diferente se volverá delito de estado. Marquen mis palabras, así será. De hecho, si a un representante del Parlamento Europeo lo expulsan por decir lo que piensan, no me imagino que quedará para los locales.

En resumidas cuentas, hoy me siento bastante triste, deprimido y decepcionado. A estas alturas pensaba que el pueblo Venezolano habría madurado un poco más, pero la dura prueba y el resultado me afirma que no. Lamentablemente, bien dicen que cada pueblo tiene el gobierno que se merece, y Venezuela se merece esa caca mayor definitivamente. Mientras la ignorancia siga mandando nos seguiremos viendo así de mal.

Unos días antes se dio el impase ese de la expulsión del observador del europarlamento, por decir unas declaraciones contrarias a la línea de pensamiento dictatorial, y la nueva arribista revolucionaria, la presi del CNE pide su expuslsión y en menos de lo lleva firmar un papel, el tipo va en formato secuestro Express rumbo al aeropuerto. ¿Qué Tal?

Uno podría pensar que ello podría tener repercusiones diplomáticas de algún tipo, pero eso afirma mi teoría, lo que planteé en un post previo, que Venezuela está sola, como cada país, sólo los mismos Venezolanos podremos resolver nuestros problemas, así que gente, bájense de esa nube de creer que un Mesías, llámese Tio Sam o comunidad internacional acabarán con el poseso, porque mientras él siga comprando simpatías a punta de maletines llenos de billetes verdes, o con un bozal de petróleo, a nadie le importará lo que pase allá adentro

Sad but true, como dicen la canción

Hoy siento angustia por mi familia, que queda allá, lamentablemente, no puedo hacer mucho por ellos más que ayudarles desde la distancia, y esperar por una oportunidad en la cual pueda sacarlos de esa tierra de dictadura, porque lamentablemente, como dicen por allí, eso se lo lleva la pelona.

Muchos dirán que yo, que huí, que de alguna manera es cierto, no debería quejarme, pero es que lo que pase en Venezuela indudablemente me afecta a mi, quiéralo o no.

¿Qué me queda luego de esto? Decepción, tristeza, furia, y al final, resignación, como ha pasado en los últimos 10 años. Lo que me queda es asumir que Venezuela formará parte de mi pasado, y si vuelvo, será con temor, y por cortos períodos de tiempo, no sea que algún día de esos al loco se le ocurra cerrar las fronteras y no dejar salir nuevamente a la gente. Al menos espero que cuando regrese ya tenga otra nacionalidad para no depender sólo de la mía.

Finalmente, un mensaje a aquellos idiotas, porque honestamente no tengo otro nombre para ellos, que se hacen llamar apolíticos, y ni votan ni toman partido, ni una posición, ni se preocupan por que pasa en el país. Cuando te roben el carro, cuando te asesinen a un familiar, cuando los médicos cubanos te malogren a alguien querido, entonces si dirás que este gobierno no sirve verdad? Antes no. Gente como tu, que se desentiende de todo son también culpables de que el mico siga allí, y son culpables de no dar una alternativa a una salida al país.  Ustedes son tan o más culpables que los chabestias porques mientras no los afecte a ustedes no les importa que passa. Pero no se dan cuenta que tienen derecho a vivir en un gran país.

En fin, me voy a rumiar mi rabia. Este post lo terminé dos días luego del lunes, luego de múltiples ediciones y cambios, ya que si ahorita parece fuerte, ni hablar de la primera versión que fue escrita 100% de forma emocional sin un poquito de cerebro ni análisis

Llévatelo!

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