Ya no puedo dormir

Eso. El sueño es algo a lo que he dicho adios. Al menos en los próximos meses. Esto sin embargo no es una queja, sino que viene motivado por una alegría, y es que el día 28 de junio, con dos semanas de adelanto, ha llegado mi primera hija. Diana Gabriela nació la tarde de un día de verano del año 2014, y alegró las vidas de sus padres, abuelos, primos y demás familia.

Ahora comienza mi vida 2.0, la de padre orgulloso, sobreprotector, temeroso de no hacerlo bien, pero por sobre todo, con la mayor ilusión de traer a este mundo a una personita a la que hemos querido desde hace ya mucho tiempo.

Cuando supe que venías, esta canción fue la que sonó en mi mente.

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Martes de Lluvia

Hoy el día amanece gris gris. Es un fastidio. Vamos, me gusta la lluvia, y me gusta un día despejado, pero no esto a medias. Si va a llover, que llueva de una vez, que es agradable la lluvia, o que se despeje.

Hoy toca comer sushi, para variar un poco los restaurantes de siempre. Sentará bien porque estoy a un día de las vacas de este año y ya cuento los días para el viaje. Also, me estresa otra vez el puto examen que me toca el viernes y ya me tiene de mal humor el asunto. En fin, a ver si esta vez no tengo tan mala fortuna.

Leo las noticias de Venezuela, y veo como cada vez es más grande la espiral de autodestrucción a donde se dirige mi país. Me da mucha pena, pero a la vez, cada día me siento más y más afortunado de no tener que vivir más ese padecimiento. Y pensar que Venezuela durante muchísimo tiempo fue envidia a nivel mundial por todo lo que podía ofrecer. ¿En que punto el país dio el giro equivocado?

Me piro a seguir currando. El break de 5 minutos para despejar la mente se ha acabado